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Où voir des baleines en Europe ? Guide Complet

¿Dónde ver ballenas en Europa? Guía completa

Introducción

El placer único de un encuentro en el mar

El barco avanza, el aire del mar azota el rostro, las olas dan ritmo al movimiento. Oteamos el horizonte. El océano parece vacío. De repente, un grito: una columna de agua salada brota a unas decenas de metros. La superficie se deforma, aparece una masa oscura, un lomo enorme. Una aleta. Luego una cola que se eleva lentamente antes de desaparecer en el agua.

Observar una ballena no es sólo un momento de contemplación: es un encuentro con lo salvaje. No hay guión ni ensayo; se espera y la naturaleza decide. Esta espera, mezclada con la emoción y la sorpresa, está en el corazón del placer de un safari marino.

Gigantes marinos que siempre han fascinado

Sencillamente, las ballenas son los animales más grandes que han vivido en la Tierra. La ballena azul, cuando frecuenta ciertas aguas del Atlántico, puede superar los 30 metros de longitud y pesar decenas de toneladas. Encarnan la desmesura -y la fragilidad- de un mundo marino a menudo invisible desde tierra.

Más allá de su tamaño, lo que fascina es su comportamiento: vocalizaciones profundas, migraciones de miles de kilómetros, fidelidad a determinados corredores migratorios. El encuentro con una ballena nos transporta a otra época: lenta, paciente, marcada por las estaciones y los recursos. Muchas especies pueden vivir varias décadas; algunas alcanzan o superan los 80 años, siguiendo rutas marinas que siguen fielmente.

Una especie protegida... pero aún cazada

Tras siglos de intensa caza comercial de ballenas, la moratoria de la Comisión Ballenera Internacional, en vigor desde 1986, marcó un punto de inflexión y permitió que varias poblaciones se recuperaran lentamente.

Sin embargo, la desaparición de la caza comercial de ballenas no ha sido total ni uniforme. Algunas prácticas persisten dentro de marcos jurídicos y nacionales específicos. Por ejemplo, Noruega sigue gestionando una caza dirigida de rorcuales aliblancos mediante cuotas, mientras que Islandia autoriza capturas ocasionales bajo licencia. Estas prácticas son legales a nivel nacional, pero son objeto de críticas y debates internacionales, ya que ponen en tela de juicio el equilibrio adecuado entre tradición, soberanía y conservación.

Además de la caza, otras amenazas para las ballenas son las colisiones con barcos, los enredos en artes de pesca, la contaminación química y el ruido submarino que interrumpe sus comunicaciones.

¿Cuántas ballenas hay en Europa? Poblaciones, tendencias y reproducción

Dar cifras precisas es complicado porque las estimaciones abarcan zonas muy extensas y dependen de los métodos de estudio. No obstante, a escala del Atlántico Norte y zonas adyacentes frecuentadas desde Europa (Azores, Islandia, Noruega, costa atlántica), existen varias especies de gran tamaño cuyos órdenes de magnitud son los siguientes (estimaciones generales y sujetas a variaciones según los estudios):

  • Rorcual común (Balaenoptera physalus): población estimada en varias decenas de miles de individuos en el Atlántico Norte (orden de magnitud: decenas de miles).
  • Ballena jorobada (Megaptera novaeangliae): crecimiento de la población tras la moratoria en el Atlántico Norte, del orden de varias decenas de miles en total.
  • Ballenaazul (Balaenoptera musculus): números mucho menores, a menudo del orden de unos pocos cientos a unos pocos miles en ciertas regiones del Atlántico Norte; la especie sigue siendo vulnerable.

La tendencia general en los últimos 20 a 30 años ha sido una recolonización gradual de ciertas especies como la ballena jorobada y, en algunas zonas, el rorcual común, gracias a la moratoria y a la reducción de la caza comercial de ballenas. Sin embargo, esta recuperación es muy desigual: algunas poblaciones se están recuperando bien, mientras que otras siguen siendo raras y frágiles. Además, el calentamiento global y los cambios en las cadenas alimentarias marinas están provocando desplazamientos y cambios en la distribución que hacen más complejo el análisis.

El ritmo biológico de las ballenas también explica en parte la lentitud de cualquier recuperación: la gestación en las grandes ballenas suele durar entre 10 y 14 meses, dependiendo de la especie. Tras el nacimiento, la cría es amamantada durante varios meses; después pueden pasar de 2 a 3 años (o más, según la especie) antes de que una hembra vuelva a parir. Esta estrategia reproductiva -baja fecundidad y larga inversión parental- hace queuna población tarde mucho tiempo en recuperarse de pérdidas elevadas.

En otras palabras, cada individuo tiene un alto "valor demográfico". Proteger a los adultos y permitir que las hembras completen su reproducción es esencial para garantizar la supervivencia de las poblaciones a medio y largo plazo.

Curiosidades - El increíble número de ballenas azules

Fuente: https://www.uw360.asia/under-threat-the-blue-whale/

Incluso cuando crees que ya lo sabes todo sobre ellas, las ballenas azules siguen dejándote perplejo. He aquí algunos datos fascinantes para calibrar la magnitud de estos gigantes de los mares:

  • La ballena azul es capaz de permanecer bajo el agua hasta 30 minutos sin respirar. ¿Cómo lo consigue? Almacena oxígeno no sólo en sus pulmones, sino también en los tejidos de su cuerpo y en la sangre. Sus pulmones tienen una capacidad 500 veces mayor que los nuestros.

  • El corazón de una ballena azul tiene el tamaño de un coche pequeño. Late 5 veces por minuto y bombea 10 toneladas de sangre por todo el cuerpo con cada latido. Sus vasos sanguíneos son tan anchos que un perro podría caminar por ellos.

  • Una cría de ballena bebe más de 600 litros de leche al día y engorda unos 90 kg cada día. Es el bebé que crece más rápido del planeta.

  • Una ballena azul nada tranquilamente a 8 km/h, pero puede alcanzar una velocidad máxima de 30 km/h cuando acelera.

  • La ballena más grande jamás registrada medía 33,5 metros, la longitud de un edificio de 10 plantas cuando está extendida. La mayoría de los adultos miden unos 25 metros y pueden pesar hasta 190 toneladas, ¡el equivalente a un avión Boeing 737!

  • Las ballenas azules se encuentran en todos los océanos del mundo, excepto en el Ártico, donde las aguas son demasiado frías.

  • Una ballena puede vivir entre 80 y 90 años, a veces más. Algunas han sido identificadas gracias a las huellas dejadas por la caza en el último siglo: una memoria viva de la historia humana.

¿Dónde ver ballenas? Los mejores lugares de Europa

1. Azores (Portugal)

En pleno Atlántico Norte, el archipiélago de las Azores suele describirse como uno de los santuarios de cetáceos de Europa. Este grupo de islas volcánicas atrae tanto a especies residentes como migratorias: cachalotes, rorcuales, ballenas jorobadas según la temporada, y una gran variedad de delfines. El relieve submarino próximo a la costa -cañones y laderas escarpadas- permite a los grandes animales acercarse sin excesivo esfuerzo.

Para aprovechar al máximo una salida desde las Azores, los puertos más prácticos y populares para realizar excursiones son Pico (Madalena), Horta (isla de Faial) y Ponta Delgada (isla de São Miguel). Los operadores locales conocen bien las rutas y suelen trabajar en coordinación con las redes de observación para maximizar los encuentros sin molestar a los animales. Los días despejados de primavera y verano suelen ofrecer los mejores avistamientos.

2. Madeira (Portugal)

Madeira disfruta de un clima suave y de aguas relativamente profundas cerca de la costa, lo que la convierte en un punto de parada para varias especies de cetáceos. Los encuentros pueden producirse durante todo el año, con picos en determinadas estaciones en función de las migraciones. Los paisajes costeros volcánicos crean un marco espectacular para la observación.

Los dos principales puertos de salida de las excursiones de avistamiento de cetáceos en Madeira son Funchal y Caniçal. Desde estos puntos, las excursiones parten rápidamente hacia zonas conocidas por su concentración de alimento, que ofrecen buenas posibilidades de avistar rorcuales y ballenas jorobadas en sus desplazamientos.

3. Islandia (Húsavík y el norte del país)

Islandia, más cerca del Círculo Polar Ártico, es famosa por sus avistamientos de ballenas jorobadas en verano y de orcas en invierno en determinados fiordos. Húsavík, a veces llamada la "capital ballenera de Europa", es un punto de partida clásico. Otros puertos del norte, como Akureyri y Dalvík, también ofrecen fácil acceso a las zonas productivas donde se concentran las presas de los cetáceos.

La luz, los profundos fiordos y la relativa ausencia de tráfico marítimo en ciertas zonas hacen de estas salidas experiencias memorables. En invierno, en algunos lugares de Islandia se ven orcas siguiendo bancos de arenques cerca de la costa, un espectáculo de caza cooperativa que rara vez se ve en otros lugares.

4. Noruega (Tromsø, Andenes, Lofoten)

Noruega ofrece espectaculares encuentros con orcas, sobre todo cuando cazan bancos de arenques que se acercan a la costa en invierno. Los puertos donde la actividad de avistamiento de ballenas está más desarrollada son Tromsø, para excursiones invernales dirigidas a las orcas, y Andenes (Vesterålen) y las bases de las islas Lofoten para salidas dirigidas a otras especies durante todo el año.

Los paisajes noruegos -profundos fiordos, paredes rocosas y luces polares- añaden una dimensión única a la observación: la fuerza y la belleza del entorno se combinan para crear unas escenas naturales muy impactantes.

5. Francia - Santuario de los Pelagos (Costa Azul y Córcega)

El Santuario de Pelagos, que abarca una vasta zona entre la Costa Azul, Córcega y la costa italiana, es una zona protegida de unos 87.500 km² dedicada a la conservación de los mamíferos marinos. En esta cuenca semicerrada, los rorcuales comunes y otras especies encuentran zonas de afloramiento favorables a la concentración de plancton y peces forrajeros.

Los puertos de salida más habituales para las excursiones a zonas ricas en cetáceos son Niza, Villeneuve-Loubet, Sanary-sur-Mer y, en Córcega, Calvi o Ajaccio, según el operador. Las salidas a primera hora de la mañana con mar en calma ofrecen las mejores condiciones de observación en el Mediterráneo.

6. Francia - País Vasco y Atlántico Sudoccidental

En el extremo sur del golfo de Vizcaya, el litoral vasco y landés presenta un relieve submarino espectacular, en particular el famoso cañón de Capbreton, que actúa como un ascensor de nutrientes. Esta topografía favorece la acumulación de peces, atrayendo a rorcuales, zifios y grandes bancos de delfines.

Para organizar una salida en esta región, los puertos clásicos son Hendaya (Port de la Floride), San Juan de Luz (Port de Ciboure) y Capbreton (puerto deportivo). Estos embarcaderos ofrecen un acceso rápido a zonas productivas y, en determinadas temporadas, a avistamientos muy cerca de la costa.

7. Francia - Bretaña (Groix y Morbihan)

Más al norte, el sur de Bretaña sigue siendo una zona clave para las migraciones pelágicas. El sector alrededor de la isla de Groix, frente a Lorient, es particularmente activo: la plataforma continental se hunde hacia aguas más profundas donde se concentran el plancton y los peces forrajeros.

Los puertos de salida de estas observaciones son principalmente Lorient (puerto de Kernével), Port-Tudy (isla de Groix) y a veces Quiberon, según los operadores. El periodo más favorable suele ser de junio a septiembre.

8. Islas Canarias (España - Tenerife, La Gomera, El Hierro)

Las Islas Canarias, aunque situadas en el extremo sureste de Europa, son lugares privilegiados para los cetáceos: el agua aquí se vuelve profunda muy rápidamente, lo que facilita la aparición de especies residentes y migratorias. Tenerife, La Gomera y El Hierro son especialmente conocidas.

Los puertos recomendados para el avistamiento de cetáceos son Los Gigantes y Puerto Colón (Tenerife), Valle Gran Rey (La Gomera) y La Restinga (El Hierro). Aquí suelen verse ballenas, varios delfines y rorcuales, según la época del año.

9. Escocia - Hébridas (Mull, Skye)

Las islas Hébridas, frente a la costa de Escocia, representan una opción más confidencial y salvaje para el avistamiento de ballenas. Las profundas aguas de Mull y Skye atraen a veces a ballenas jorobadas y alguna orca ocasional. Los puertos de salida más populares son Tobermory (isla de Mull) y Portree (isla de Skye).

La escasa presión turística y la riqueza de los ecosistemas marinos locales hacen que la experiencia sea muy envolvente y a menudo más "auténtica" que en sitios más populares.

Comportamiento de las ballenas cerca de la costa

Cuando las ballenas se acercan a la costa, no es por casualidad: siguen sus recursos. Las características submarinas (canales, cañones, pendientes) favorecen el afloramiento de nutrientes y la concentración de plancton y peces forrajeros. Cuando el alimento es abundante, los individuos y los pequeños grupos (manadas) se reúnen para alimentarse.

Los comportamientos observados cerca de la costa incluyen fases de superficie más largas (respiración, observación), inmersiones alternas que duran de varios minutos a más de quince minutos según las especies, y movimientos en grupo cuando cazan. Algunas especies muestran un marcado comportamiento social: vocalizaciones complejas, juegos entre adultos y jóvenes o movimientos coordinados para rodear un banco de peces.

Es importante señalar que estos comportamientos pueden verse fácilmente perturbados por la presencia humana (tráfico marítimo, ruido de motores). Las perturbaciones repetidas pueden hacer que los animales cambien sus hábitos alimentarios, eviten zonas antes favorables o sufran estrés fisiológico. Por eso son esenciales la precaución y el respeto de las normas de aproximación.

Consejos prácticos para una salida responsable

Unos sencillos principios pueden maximizar la experiencia minimizando el impacto:

  • Elija un operador certificado que haya sido informado de las normas de conducta por las poblaciones locales y las ONG.
  • Permanezca en silencio y evite los motores ruidosos durante la aproximación.
  • No alimente nunca a los animales ni intente tocarlos.
  • Limite el tiempo que pasa cerca de un individuo o grupo para reducir el estrés.
  • Si va a tomar fotografías, evite el uso de flash y utilice distancias focales que le permitan mantener una distancia segura.

FAQ - Preguntas frecuentes

P : ¿Es aconsejable nadar con las ballenas?

R: No, no es recomendable. Nadar cerca de una ballena puede causar un estrés importante al animal, alterar su comportamiento natural y poner en peligro al nadador: un aleteo de la cola o un simple movimiento pueden herir gravemente a una persona. Además, la legislación local suele prohibir este tipo de acercamiento sin supervisión. La regla de oro: observar desde la embarcación y mantener una distancia respetuosa.

P: ¿A qué distancia debo observar las ballenas?

R: Las distancias recomendadas varían según el país y la especie, pero una regla práctica es mantenerse al menos a 100 metros de distancia para la mayoría de las ballenas grandes. Algunas normativas imponen distancias mayores para especies sensibles o durante la época de cría. La aproximación debe hacerse lentamente, de lado o por detrás, nunca de frente, y sin bloquear la trayectoria del animal.

P : ¿Es posible garantizar un encuentro con una ballena?

R: No. Incluso en las zonas "calientes", la naturaleza sigue siendo imprevisible. Los mejores indicadores de éxito son: elegir una zona reconocida, salir con operadores experimentados que sigan las prospecciones locales, favorecer las salidas a primera hora de la mañana, cuando el mar está en calma y la visibilidad es buena, y comprender que a veces el mar permanecerá en silencio.

P: ¿Cuál es la mejor época para hacer un safari de avistamiento de cetáceos en Europa?

R: Depende del lugar:

  • Azores: generalmente de abril a octubre (algunas especies pueden estar presentes fuera de temporada)
  • Madeira: encuentros posibles todo el año, con picos estacionales
  • Islandia: la mejor época para las ballenas jorobadas es el verano; las orcas se ven en invierno en algunos fiordos
  • Noruega: orcas a menudo en invierno/primavera; otras especies en verano
  • Mediterráneo/Francia (Pelagos, Córcega): junio a septiembre para los mejores avistamientos
  • Golfo de Vizcaya (País Vasco y Bretaña): de abril a octubre según la zona y las condiciones
  • Canarias: avistamientos posibles todo el año
  • Hébridas (Escocia): primavera/verano generalmente más favorables

P: ¿Qué debo hacer si una ballena cambia de rumbo y se acerca demasiado?

R: Mantenga la calma. Una buena práctica es parar el motor o reducir bruscamente la velocidad, alejarse lentamente para dejar espacio, evitar maniobras bruscas e informar de la situación al capitán o al operador. Nunca intente tocar al animal ni interactuar con él.

P: ¿Hay alguna norma legal que deba conocer antes de salir?

R: Sí. Muchos países tienen normativas locales que especifican la distancia mínima de aproximación, el tiempo de observación autorizado y los comportamientos prohibidos (rodear a un animal, cortar su trayectoria, etc.). Consulte a su operador local y a las autoridades marítimas o medioambientales de la región antes de partir.

Conclusión

La observación de cetáceos es una experiencia conmovedora. En Europa, una gran variedad de lugares -desde las profundidades del Atlántico hasta las tranquilas aguas del Mediterráneo- ofrecen grandes oportunidades de encuentro. Pero detrás de la emoción se esconde una responsabilidad: respetar a los animales, ser conscientes de su fragilidad y favorecer prácticas de avistamiento que ayuden a protegerlos.

Cada salida es una oportunidad para aprender, admirar y actuar. Al elegir operadores responsables y observar unas sencillas normas de buena conducta, contribuimos a preservar estos gigantes para las generaciones futuras, y podemos esperar que, en las décadas venideras, nuestros hijos también descubran estos mismos alientos en el horizonte.

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